martes, 8 de diciembre de 2015

Historia de Nadas

Historia de nadas



Título: Historia de nadas
Autor: Andrés Barba
Ilustrador: Rafa Vivas
Editorial: Siruela
Fecha 1ª edición: 1982
Edad en la que me baso para realizar este análisis: 7-8 años





Criterio para seleccionar el libro

Cuando encontré Historia de Nadas andaba buscando un libro para niños de 6-7 años, más cerca de los 7 años que de los 6. Se trata del momento en que los niños van seleccionando libros más complicados, en los que las ilustraciones ya no acompañan tanto a la historia y el texto es el principal referente para el desarrollo de la trama.

Según la recomendación de Thais, La Mar de Letras, Historia de Nadas cumplía con los requisitos, recomendándomelo para 7-8 años que, aunque era una edad más tardía de lo que llevaba en mente, podría valer para ese libro que se adaptara al periodo de transición que andaba buscando. La historia era atractiva, muy atractiva, y en un primer vistazo, la longitud del libro, así como la proporción texto-ilustraciones y el tamaño de la letra se amoldaba a lo que andaba buscando.


Formato del libro 

Lo primero que se ve en la portada del libro se ve una escalera muy larga que sale de la tierra y llega hasta el cielo. Al final de a escalera hay dos personas, la de abajo sujetando a la que tiene encima, que apunta a un cielo estrellado con su brazo derecho. La escalera se apoya sobre una representación del mundo en la que podemos ver un barco, una montaña, una ciudad y un globo volando.

Los personajes encaramados en la escalera dan un punto de misterio: ¿qué harán en una escalera tan larga, tan larga que sale de la tierra y pueden tocar las estrellas? Creo que los niños de alrededor de 7-8 años se harán la misma pregunta y la curiosidad por encontrar la respuesta se despertará en su interior. Seguramente más de un niño desea tener una estrella tan larga que le permita subir a las estrellas. Por otro lado, el barco, la montaña y el globo que aparecen alrededor de la representación del mundo adelantan aventuras que quizás ayuden a resolver el misterio de la escalera, acrecentando la curiosidad por saber qué pasa en el libro para que la portada adquiera significado. 

Como veis, la portada en sí misma puede ser un ejercicio de preparación y animación a la lectura. Es una ilustración simbólica, que puede tener muchos significados porque en sí misma es un absurdo, pero que engancha muy bien con el estado evolutivo del niño, que se encuentra a los 7-8 años en esa transición en la que el simbolismo se debate entre la fantasía y las operaciones concretas. (Santrock, 2006)

Es un libro de 14x21 cm, tamaño conveniente para las manos del joven lector, aunque el hecho de que sea una edición con pastas blandas y satinadas pueda provocar que se caiga de las manos con facilidad. Seguramente los niños se encuentren más cómodos leyéndolo apoyado en una mesa o tumbados o sentados usando alguna parte del cuerpo como punto de apoyo. Habría que tener en cuenta este punto para estar atentos a la comodidad de los muchachos mientras leen el libro

El libro tiene 108 páginas, de las que la historia ocupa unas 90. Como ya he comentado, el texto es el verdadero motor de la historia y ocupa el 90% de la extensión. El tamaño de letra es grande, por lo que los niños no deberían asustarse por la extensión del ejemplar, aunque como siempre hay que estar pendientes de las reacciones de cada uno de ellos cuando coja el libro.

Las ilustraciones merecen un tratamiento especial. Sinceramente, creo que son ilustraciones para lectores mayores que la edad a la que va destinada la historia. Son ilustraciones oníricas, demasiado simbólicas para el incipiente pensamiento simbólico del niño de 7-8 años. Son bonitas, desde luego, pero habría que preguntar a los muchachos por el significado que encuentran a las ilustraciones para asegurarse de que no les desvían de la comprensión del texto. 





Contenido

La historia principal del libro nos cuenta que una noche, de repente, las estrellas del tranquilo pueblo de Nadas se apagan, quedando únicamente un pequeño punto blanco en el firmamento que "no sirve para nada”. El alcalde Doscinturones organiza un grupo formado por el valiente e inteligente Maderito, el fuerte boxeador y él mismo para ir a buscar a los tres sabios para que les den la solución. En su peligrosa aventura, se tendrán que enfrentar a tres desafíos: la puerta de los acertijos imposibles, el bosque de las cosquillas invisibles y el pasillo de los botones y los miedos. Tras superar exitosamente las tres pruebas, los sabios les dicen que la solución pasa por construir una escalera muy grande hacia el cielo hasta alcanzar el puntito blanco que ha quedado en el cielo, que no es otra cosa que el interruptor de la luz de las estrellas. Una vez alcanzado, bastará con encenderlo para que las estrellas vuelvan a brillar.

Realmente, es un libro complejo para poder destacar un único contenido o situación con el que los niños puedan identificarse. A lo largo del libro hay un conjunto de situaciones fácilmente reconocibles por los niños de 7-8 años en las que subyacen valores y conflictos morales a los que se enfrentan en su día a día, cada vez más social. Bajo mi punto de vista, nos encontramos ante un libro no literario, en el que todas las historias tienen unos contenidos moralizantes que buscan modelar deliberadamente el comportamiento moral del lector dentro de un entorno social y cultural determinado.

La historia principal del libro nos cuenta que una noche, de repente, las estrellas del tranquilo pueblo de Nadas se apagan, quedando únicamente un pequeño punto blanco en el firmamento que "no sirve para nada”. Es un lance que los niños a esa edad conocen muy bien: de repente, se enfrentan a un problema para el que no tienen solución. Para solucionarlo, tratan de buscar ayuda, primero investigando por sí solos las pistas con las que cuentan, y, si no son capaces por si solos, buscan ayuda. En la primera infancia, el niño busca ayuda normalmente una figura parental de referencia como pueden ser los padres o el profesor, pero el niño de 7-8 años se ha convertido en un aprendiz de convivencia en grupo, por lo que cuenta ahora además con su grupo de iguales al que pedir ayuda para la resolución de un problema. (niño, 1986)

Por eso les parecerá normal que la solución del alcalde Doscinturones sea organizar un grupo formado por el valiente e inteligente Maderito, el fuerte boxeador y él mismo para ir a buscar a los tres sabios para que les den la solución. Aquí es donde se produce una constante a lo largo del libro: los valores del trabajo en equipo. A pesar de las cualidades magníficas que tienen alguno de los personajes por separado, ninguno podría resolver los problemas a los que se enfrentan si no es en grupo: un pequeño grupo es el que se aventura para encontrar la solución del problema, el pequeño grupo supera las dificultades de la aventura porque suman individualidades, los sabios que dan con la solución al problema son realmente tres sabios, y finalmente todos los habitantes de Nadas tienen que colaborar con su aportación individual para encontrar una solución grupal que no sería exitosa si uno de ellos no participara. De hecho, el desenlace en el que Gregor y Maderito consiguen alcanzar el interruptor y volver a encender las estrellas es un canto a la amistad, al nadie es más que nadie. Una escena llena de simbolismo en el que se alcanza el clímax del éxito a través de la colaboración entre iguales.

Los niños de 8 años han dejado atrás la etapa egocéntrica, pero se encuentran todavía en el conflicto por determinar dónde encajan dentro de la sociedad y más concretamente, dentro del grupo de amigos y compañeros del colegio. El autor, a través de las historias secundarias, da unas pautas de comportamiento que aleccionan moralmente al niño a comportarse de una manera determinada ante situaciones de conflicto con otros componentes de la sociedad. (niño, 1986)

  
Historias secundarias

Realmente, cada una de las pruebas que tiene que pasar los aventureros son en sí mismas una historia independiente que el autor utiliza para meter su cuña moralizante:

La puerta de los acertijos imposibles está custodiada por dos enanos que saltan constantemente chocándose entre sí. El niño lo puede relacionar con alguna persona que siempre le hace de rabiar, alguien de su entorno que le resulte desagradable porque le ponga en evidencia. Para traspasar la puerta deben acertar tres acertijos. Los dos primeros son acertados por Maderito con alguna dificultad, pero para el tercero el boxeador se ofrece para resolverlo. Tanto Doscinturones como Maderito tragan salida porque no confían en que el boxeador sea capaz. Es la típica situación en la que el niño, que empieza a funcionar en grupo, ve como el destino del grupo -en el que está incluido- depende de otra persona que cree menos capacitada que él (si el lector se identifica con Doscinturones o Maderito) o se echa la responsabilidad de salvar al grupo sobre sus espaldas (si se identifica con el boxeador). Finalmente el boxeador acierta la adivinanza, con lo que los niños que se han identificado con Maderito y Doscinturones descubren que también otras personas pueden solucionar problemas, aunque a priori no lo parezcan. Del mismo modo, los que se vean menos capaces y se hayan identificado con el boxeador, reforzarán su autoconfianza en sí mismos al verse también capaces de salvar a un grupo en el que ellos mismos se habían asignado el papel secundario.

Para superar el bosque de las cosquillas invisibles, ninguno de los tres puede reírse mientras lo atraviesa. Sin embargo, cada uno empieza a reírse de las desgracias que les van sucediendo a los otros dos hasta que el boxeador se da cuenta de que se están riendo del infortunio del prójimo y todos se ponen muy tristes. Cualquier niño puede entender este sentimiento, sobre todo si le ha tocado ser objeto de burlas por parte de los demás. Ninguno de los personajes es consciente del daño que le están provocando a la persona de la que se están riendo hasta que súbitamente caen en la cuenta. En ese momento cesan de reírse porque ya no le ven la gracia y se ponen tristes porque son capaces de ponerse en el sitio del otro. El boxeador lo expone de forma clara: “Esto es horrible, esta risa no es una risa buena. […] Yo lo sé porque la gente se ríe de mí porque soy un boxeador que nunca ha boxeado, y eso me hace sentir muy triste. Fijaos, Maderito, Alcalde, os estáis riendo del sufrimiento de los demás.” Me parece genial cómo el autor expone la empatía, el ponerse en lugar del otro, y cómo exhorta a la manifestación de los sentimiento. De esta manera, el niño que se sienta echado de menos recibe el permiso del libro para poder exponer sus sentimientos de manera clara: “Os estáis riendo de mí”. Y cómo el que se ríe de los demás recibe una forma de culpa en la que no hay censura ni castigo, solo autoconocimiento y forma de superarlo: no hacerlo más.

En la prueba de el pasillo de los botones y los miedos, nuestros tres personajes tienen que enfrentarse a sus miedos. Realmente, no se trata de miedos que vengan del exterior como puedan ser animales, sonidos u oscuridad, sino a su propio autoconcepto. Al pulsar un botón, cada uno de ellos se ve enfrentado a la imagen que creen que proyectan en los demás (o la manera que creen que tienen los demás de verlo). Así, el fiero boxeador se vuelve enclenque, el alcalde seguro de sí mismo se vuelve supergordo y Maderito se empieza a transformar en árbol. Pero realmente nadie los ve así, tal y como queda reflejado en los comentarios de sus compañeros de viaje, gracias a los cuales superan sus miedos. Quizás el propósito no esté conseguido del todo, pero seguro que los niños empiezan a plantearse que esa imagen interna que tienen de sí mismos no tiene por qué corresponderse con la realidad. (Rigon, 2002)

La historia del viejo Gregor es la última del libro. Es un viejo cascarrabias que un día se dijo a sí mismo:”Nadie me ayuda, así que yo no ayudaré a nadie nunca más”. Cualquier niño de 7-8 años, incluso algo más mayores,   todavía sufre este conflicto para superar el egocentrismo y convertirse en un ser social: no siempre las cosas pueden ser como uno quiere, y si se continua pensando así se acabará solo y amargado como el viejo Gregor. El orgullo de Gregor que le impide dar su brazo a torcer, que puede más que la voz de su interior que quiere verdaderamente ceder para poder abandonar la soledad y poder integrarse con sus iguales, refleja el conflicto interno de los niños de esa edad para resolver las diferencias de opinión dentro del grupo. Para mí, el autor describe esta situación de manera magistral en el niño-viejo Gregor. 

Finalmente, el encuentro entre Gregor con Maderito, en el que los dos exponen sus sentimientos de manera franca, consigue que Gregor cambie su comportamiento y supere ese conflicto interno, integrándose en el grupo de Nadas. De nuevo, el autor dicta cuál debería ser la norma del altruismo, cuando Maderito le da la receta de la felicidad a Gregor: “No puedes ser feliz si no haces cosas por la gente. Debes coger una cosa que quieras mucho y regalarla.“ Aunque me parece un buen comienzo para tratar el egoísmo-altruismo, no veo que siempre tenga que ser así.

Hay una historia secundaria que comienza en la introducción del libro y que vuelve a surgir en la parte del desenlace: la historia de Jimena . Representa el amor romántico, que parece que no puede faltar en los relatos infantiles y al que dedicaré mi siguiente post del blog. Maderito se siente embelesado por una chica, Jimena Delalmena, que le nubla la vista y le hace sentir extraño. Desde ese encuentro, Maderito solo piensa en Jimena, en rescatarla de la almena donde la tienen confinada sus padres y llevarla a jugar al fútbol con él. Aunque hay matices que renuevan el mito del amor romántico, la historia entre Jimena y Maderito sigue los mismos rígidos estereotipos de las historias de amor tradicionales: la mujer es pasiva y se encuentra en una almena esperando a su príncipe azul, tal y como le ha ordenado su padre. (Herrera, 2007) Maderito tiene que demostrar su valentía y salvar al pueblo para que el padre de Jimena le reconozca como héroe-príncipe azul y permita a Jimena salir de la almena para jugar al futbol. Pero claro, Jimena no quiere ya jugar al futbol sola, ya solo quiere jugar con Maderito y que Maderito le de el pase de gol..Sin comentarios. Una historia en apariencia inocente, pero detrás de la cual se perpetúan los roles de siempre.


Estructura

El libro está estructurado en torno a la estructura típica de introducción, nudo y desenlace. Podríamos decir que es una historia lineal, sin idas y venidas en el tiempo, aunque el autor recurre a dos breves flashblack: el primero lo usa para contarnos la historia de cómo nació Maderito y en el segundo nos da detalles para que entendamos cómo el viejo Gregor se olvidó de reír. A pesar de contar con una estructura típica de introducción, nudo y desenlace, la historia es compleja por la estructura que tiene. Por mucho que la historia principal sea la desaparición de las estrellas y la búsqueda de una solución para permitir que vuelvan a brillar en el cielo, hay muchas historias secundarias sin aparente conexión entre sí, centradas cada una de ellas en unos personajes en concreto que convierten muchas veces la historia principal en un mero pegamento de pequeñas historias independientes entre sí. Aparte de los flashback, el número de historias secundarias, así como la riqueza de emplazamientos donde transcurre la acción y el número de personajes, nos sitúa claramente ante un libro para niños ya iniciados en la lectura. 

El libro consta de una introducción larga en la que se nos presentan los distintos personajes que habitan Nadas. Algunos de dichos personajes tendrán un papel protagonista en la historia principal, mientras que otros solo aparecen para ayudar a crear la atmósfera de bienestar y buena convivencia de Nadas. No obstante, todos los personajes son presentados usando una breve historia en la que son los protagonistas. Así se nos presenta a Jimena Delalmena a través de su encuentro su encuentro con Maderito; el flaco poeta Lacleta y su mujer la gorda Pelotona son presentados a través de su amorosa convivencia; el alcalde Doscinturones y el boxeador aparecen en una historia común; los enanísimos representan una escena ocurrida el día anterior y el pintor pinturero es salvado por Maderito de una situación comprometida.

El nudo comienza con la desaparición de las estrellas. Ahí comienza el peligroso viaje de Maderito, el boxeador y el alcalde en busca de los tres sabios. La historia se convierte en una línea temporal en la que los aventureros se van desplazando por distintos lugares para enfrentarse a las pruebas que permiten llegar al sitio donde viven los tres sabios. Una vez conocida la solución, deben volver al pueblo para ponerla en práctica, aunque una vez en Nadas les queda una última prueba: convencer al viejo Gregor.

Es curioso que el desenlace vuelve a mostrar a Nadas tal y como era al principio de la historia: un pueblo tranquilo en el que sus habitantes viven felices. 


Personajes

Boxeador: Quiere pelear, pero nadie quiere pelear con él y consideran que pelearse es aburrido. Ante la negativa, el boxeador quiere irse al país de los boxeadores, que está en un sitio indeterminado “al otro lado del mar”, pero nunca se van Es como los niños más pequeños, que ante la negativa de sus deseos dejan de respirar, pero en cuanto se les pasa, continúan con la vida en sociedad.

El alcalde Doscinturones, que era tan gordo tan gordo que no podía andar y se desplazaba rodando. Su madre estaba muy orgullosa de él porque se había convertido en el alcalde. A nadie en el cuento le importa que el alcalde fuera gordo, y todo el  mundo le quiere y acude a él cuando tiene un problema. Es como la madre de todos los personajes del pueblo, la persona a la que todos acuden. No obstante, si el problema no se resuelve con la palabra, Doscinturones tiene que acudir a Maderito. 

Maderito es un niño que había nacido de una raíz. El nombre en diminutivo ya predispone a los lectores a sentirse identificado con él. Cuando lloraba se convertía en árbol, que puede ser percibido por los niños como un ser inerte (Piaget - animismo), por lo que no quieren llorar. El propio Maderito no quiere llorar porque se convierte en árbol, pero no puede evitarlo en determinadas situaciones. No obstante, se refuerza positivamente que, a fuerza de no llorar, Maderito se convirtió en la persona más valiente del pueblo. No me gusta esta asociación porque puede llevar a que el niño no exprese de manera genuina sus emociones. Una cosa es reforzar positivamente que no se puede llorar por “comer cosas que no le gustaban”, pero otra muy distinta es afirmar que “como hacía tanto esfuerzo por no llorar para no crecer como un árbol, Maderito acabó convirtiéndose en el muchacho más valiente del pueblo de Nadas”. Detrás de esta afirmación, un niño que necesite llorar para expresar sus miedos o tristezas, puede optar por empezar a fabricarse una máscara de dureza en la que se autoprohíba llorar para parecerse más a los héroes que nunca lloran. (niño, 1986) Esos niños acabarán desarrollando un autoconcepto problemático en la adolescencia, donde el conflicto entre su yo verdadero y el yo aceptado en el grupo, en caso de no estar en concordancia, le planteará un conflicto emocional muy peligroso. Hay numerosos estudios en los que se relacionan la depresión clínica con problemas de conciliación entre el autoconcepto y la realidad (Rigon, 2002). Si el niño se ha creado un autoconcepto de invencible, de héroe, cuando llegue a la pubertad y a las primeras rupturas sentimentales o fracasos escolares, ese aura de invencible y no poder llorar chocará brutalmente con el mundo real en el que todo es más complicado y en el que unas emociones verdaderas y una forma de expresarlas genuinas serán claves para llegar a una vida adulta sana.

Gregor. Es un viejo cascarrabias que un día se dijo a sí mismo:”Nadie me ayuda, así que yo no ayudaré a nadie nunca más”. Cualquier niño de 7-8 años, incluso algo más mayores,   todavía sufre este conflicto para superar el egocentrismo y convertirse en un ser social: no siempre las cosas pueden ser como uno quiere, y si se continua pensando así se acabará solo y amargado como el viejo Gregor. El orgullo de Gregor que le impide dar su brazo a torcer, que puede más que la voz de su interior que quiere verdaderamente ceder para poder abandonar la soledad y poder integrarse con sus iguales, refleja el conflicto interno de los niños de esa edad para resolver las diferencias de opinión dentro del grupo. Para mí, el autor describe esta situación de manera magistral en el niño-viejo Gregor. 


Personajes secundarios

Pintor pinturero. Se mete en un buen brete cuando escala una roca para pintar un paisaje, pero luego n puede bajar. Es un toque de atención para los lectores más desobedientes, para aquellos que llevan sus ansias de exploración más allá de lo sensato. Cómo no, es Maderito quien les resuelve el problema. 

Poeta Lacleta y su mujer la gorda Pelotona. Son personajes felices, él muy delgado y ella muy gorda. De nuevo, los muchachos con más complejos por su apariencia física pueden encontrar consuelo en estos personajes. Alejados de los estereotipos de belleza (uno es muy delgado y la otra muy gorda), son felices y, lejos del mensaje de la sociedad actual para aquellos que no cumplen con lo cánones de belleza, han encontrado una persona con la que compartir su vida. Hablan usando poesía lo que viene muy bien para presentar el género a los más pequeños. Son versos con pareados asonantes o consonantes, sin ninguna figura literaria y con un vocabulario simple, muy sencillos de entender por los niños. Es una historia secundaria que se encuentra en la introducción del libro, cuando se está describiendo el pueblo y la vida cotidiana de sus moradores.

Los enanísimos. Son unos personajes muy pequeños que son réplica de todos los habitantes del pueblo. Viven en una maqueta de Nadas y reproducen todo lo que pasa en el pueblo el día anterior. Puede enganchar con el sentimiento de los niños de repasar lo que han hecho para ver si era correcto o no, con el deseo de vivir siempre en lo que les gusta. También puede enganchar con el deseo de dominar el tiempo y las personas a su antojo. Tener la idea de que hay un sitio donde acudir para subsanar errores del pasado puede ser atractivo. Sin embargo, el concepto de que los propios habitantes del pueblo estén dominados por la voluntad de otro ser superior no creo que sea comprendido por los pequeños y, al añadir este punto de complejidad, creo que el rol de los enanísimo se aleja de la mente de los niños de esas edades para entrar en un concepto de transcendencia más próximo al mundo adulto.

Jimena Delalmena. Es la chica más guapa del pueblo y vive en una torre. Sus padres no la van a dejar salir de ahí hasta que encuentre a su príncipe azul, aunque ella quiere ser jugadora de futbol. Engancha con los deseos prohibidos de los niños, con todo aquello que ellos quieren y que los padres no les permiten. Aquí hay ora historia secundaria cuando Maderito se encuentra con Jimena Delalmena y se enamora, enganchando con los primeros deseos de los niños por los niños hacia los que se sienten atraídos. De nuevo la pareja es heterosexual, y es la niña la que tiene un papel pasivo, representada en la alto de una almena, y es el chico, Maderito, quien sube la almacena y le dice a Jimena lo guapa que es. La innovación está en que es Maderito quien queda turbado por la belleza de Jimena, mientras que esta solo quiere jugar al futbol. A pesar de la representación típica, el mensaje de Jimena cuando abre la boca es para expresar sus propios deseos, para reafirmarse en su yo. Eso sí, en la declaración Maderito le dice lo guapa que es, sin decir otra característica de la chica, mientras que la chica le dice a Maderito lo fuerte y valiente que es, independientemente de lo guapo que es. Puro estereotipo. Es la representación del amor romántico. (Herrera, 2007)

El pequeño punto blanco en el cielo que no sirve para nada. Aunque no es un personaje como tal, el autor mantiene esta definición del punto blanco a lo largo de toda la historia; no es un punto blanco, es un “punto blanco que no sirve para nada”, insignificante en la inmensidad del cielo sin estrellas. La solución al grave problema de las estrellas, aquél para el que habían corrido peligros y bosques resulta que era el punto blanco del cielo que no servía para nada. De nuevo una lección: la cosa más insignificante, aquella que parecía no servir para nada y que nadie había tenido en cuenta era la clave para la resolución del problema. De nuevo los niños con un autoconcepto más bajo pueden encontrar consuelo en este personaje, que pase de ser insignificante y no servir para nada a jugar un papel fundamental en la resolución del problema.


Valores y contravalores

Los valores presentes en la historia son varios y variados, tal y como corresponde a un texto paraliterario con intención moralizante. Entre los valores que rezuma el lobro, tal y como hemos visto con anterioridad, podemos destacar: empatía, amor romántico, altruismo y trabajo en equipo.

El autor usa muchas veces un contravalor para explicar el punto positivo del valor sobre el que quiere moralizar, creando una dialéctica de valores muy útil para que los niños capten su mensaje. Por ejemplo, para valorar la empatía, presenta como contravalor la burla, el reírse de los demás o la soberbia de pensarse más que los demás. O frente al trabajo en equipo exitoso, muestra el fracaso de la no participación; frente a la alegría de la socialización y del participar en la sociedad, la tristeza mortecina del aislamiento y la soledad.

El libro tiene unas enseñanzas sobre valores y ética que a veces funciona por sí mismo, aunque hay otras maneras de exponer el concepto altruismo-egoísmo, por ejemplo, en el que Gregor debe regalar algo para ser feliz que no comparto. Creo que puede ser un buen punto de partida para que los niños debatan y expongan su unto de vista, aunque puede ser peligroso cuando están en plena época en la que acaban de soltar el egocentrismo, el mío y solo mío..Creo que el altruismo se puede y se debe dar de otra manera, no por buscar la felicidad propia implica que se tenga que desprender uno de algo. Está bien el compartir, sobre todo cuando el otro no tiene nada, pero este planteamiento de regalar para ser feliz, de darte al otro para ser feliz, me parece un concepto muy cristiano detrás del cual se esconde la culpa. 


Lenguaje

El autor usa lenguaje llano, con descripciones muy cortas construidas con adjetivos sencillos. El texto está trufado de guiños al lenguaje de los niños de 7-8 años y no duda en construir palabras o nombres sin significado académico, pero cargados de simbolismo y construidos siguiendo una lógica estricta, muy al estilo infantil. Así, los personajes se llaman: Doscinturones, Jimena Dealalmena, etc.

Las frases son cortas, casi nunca constan de más de dos oraciones sencillas, unidas por nexos de contraposición y alguna subordinada, aunque la mayoría son copulativas.

Otro recurso que usa el autor para aproximarse al modo de hablar de los niños es el uso abundante de interjecciones, escribiendo entre admiraciones muchas de las cosas que dicen los distintos personajes de la historia cuando hablan. Así, la gente de otros pueblos solían decir: “¡En el pueblo de Nadas nunca sucede nada!”[…]Pero la gene de Nadas le gustaba así, y decían: “Es mejor así. ¡Nos gusta tanto nuestro pueblo con sus personas alegres y sus personas tristes, con la gente que trabaja y la gente que descansa!"


Conclusión

Historia de Nadas presenta un mundo en la frontera entre lo fantástico y lo real, que puede ser perfecto para niños entre 7-9 años, pudiendo calar con los niños más avanzados de 7 años o los más retrasados de 9. Aunque todos son humanoides, los personajes tienen  alguna característica fantástica: Maderito nace de una raíz y está hecho de madera, el boxeador se vuelve azul cuando piensa, el alcalde es tan gordo que va rodando..

No es un libro literario porque prácticamente todas las historias que se organizan alrededor de la historia principal tiene una enseñanza moral que implica un refuerzo positivo para un comportamiento determinado, con lo que las moraleja moralizantes implícitas está presente en todo el libro. Además, la historia profundiza en el mito del héroe y la princesa, asuntos que, tal y como he expresado a lo largo del blog, considero que puede tener efectos perniciosos en el desarrollo psicológico y moral del niño si solo se emplean lecturas de esta índole en clase.

A pesar de todo, es un libro que ofrece muchísimas posibilidades y aspectos a trabajar con los niños. Aparte de ser un texto fácil de leer y con muchos roles que el niño puede enganchar con su simbolismo del mundo, las historias moralizantes presentan valores valiosos par el desempeño social del niño en la sociedad actual. No obstante, para sacar partido a esta característica que nos brinda Historia de Nadas, es más necesaria que nunca una lectura dialógica en la que los niños puedan expresar sus opiniones acerca de todos los valores expuestos de manera que, a raíz de lo que quiere transmitir el autor, sean los propios niños quienes decidan cómo asimilar esos conceptos.

Bibliografía

Herrera, C. (2007). El amor romántico perjudica seriamente la igualdad. Madrid: Haika.
niño, E. d. (1 de Enero de 1986). www.raco.cat. Recuperado el 8 de Diciembre de 2015, de www.raco.cat: http://www.raco.cat/index.php/educar/article/viewFile/42156/90048
Rigon, E. (2002). Cómo desarrollar la autoestima en los niños. Bilbao: Ediciones Mensajero.
Santrock. (2006). Psicología del desarrollo. El ciclo vital. Madrid: McGraw-Hill.



domingo, 1 de noviembre de 2015

El monstruo peludo (v2.0)






Título: El monstruo peludo
Autor: Henriette Bichonnier
Ilustrador: Pef
Editorial: Edelvives
Fecha 1ª edición: 1982
Edad en la que me baso para realizar este análisis: 6 años









Criterio para seleccionar el libro

Desde el principio, quería hacer el análisis de un libro destinado a los primeros lectores, aquéllos que se sitúan en torno a los 5-6 años. Buscaba centrarme en ese grupo de edad porque es con el que me resulta más difícil conectar, supongo que por lo lejano que se encuentra su momento evolutivo y el mío. A esa edad algunos niños todavía leen con dificultad, y la mayoría están centrados en videojuegos y cambios constantes de actividad, por lo que me parece un reto encontrar libros que los muchachos puedan encontrar interesantes.

El monstruo peludo fue una de las primeras recomendaciones que me hizo Thais en La mar de letras. La portada me atrajo, claro, pero cuando eché un vistazo a las páginas del libro y vi el duelo a base de pareados entre el monstruo y la protagonista, empecé a pensar en Victor, mi sobrino de 6 años y fui buscando posibles conexiones entre el libro y Victor. Cuando llegué a la ilustración en la que la protagonista le enseña el culo al monstruo, me pareció ver a mi propio sobrino en el dibujo, así que ya no tuve dudas.

Me parece acertado ir a la librería y, en el momento de la elección, pensar ya a quién o quiénes puede ir dirigido el libro. Posiblemente con la lectura esa idea cambie, pero ayuda a centrar el análisis del libro desde el principio.


Formato del libro 

Para comenzar, la portada muestra en la parte superior las garras del monstruo que anuncia el título, en actividad amenazante sobre la cabeza de una niña, tratando de capturarla. La niña permanece, sin embargo, tranquila, con una sonrisa clara, mirando las garras fijamente mientras le arranca un pelo al monstruo peludo.

La idea del monstruo liga con una de las preocupaciones de los niños de 6 años porque a esa edad se inicia una evolución de los miedos infantiles. Se mantienen los de la etapa anterior (extraños, ruidos, etc.) pero van incrementándose los posibles estímulos potencialmente capaces de generar miedo. Ello va en paralelo al desarrollo cognitivo del niño, que se encuentra en pleno desarrollo de su incipiente pensamiento simbólico. Ahora pueden entrar en escena los estímulos imaginarios, los monstruos, la oscuridad, los fantasmas o las brujas. (Los miedos, 2006)

Es una portada que considero que puede atraer a los niños de 6 años, además de por lo expuesto anteriormente, porque el niño está en plena edad desafiante, en la que emplea su energía en ampliar el mundo conocido. La vida es ahora una aventura en la que ponen en relación ideas y conceptos nuevos. (Brusa & Bonet Luna, 2004)

Al coger el libro, comprobamos que es un ejemplar de 38 páginas, de cubiertas semiduras y tamaño 13x20 cm, por lo que es un volumen fácilmente manejable por los niños en la edad seleccionada. Las páginas interiores están satinadas y son de bastante gramaje, lo que las hace más resistentes a cualquier accidente que pueda sufrir el libro.

En el interior, predominan las ilustraciones a color sobre el texto, lo que ayuda a la comprensión de la historia por parte de los lectores. Hay que recordar que los lectores de 6 años tienen una comprensión lectora reducida, por lo que el uso de imágenes que les ayude a comprender la historia y disfrutar con ella, ya que “a valorar el sentido de la historia es mucho más importante que determinar el uso de palabras poco familiares, especialmente si la dificultad puede resolverse a través de la imagen”. (vida, 2001)


Contenido

El libro nos cuenta la historia de un monstruo peludo que vive en lo más profundo y oscuro del bosque, deseando cazar un ser humano para comer algo que sea mejor que los ratones que puede encontrar en su cueva. Un día atrapa a un rey, pero cuando se lo va a comer, el rey le propone que le traerá un niño, que son mucho más tiernos. El destino hace que el único niño que encuentre el rey sea su propia hija, a la que lleva a la cueva para que el monstruo se la coma. La niña, lejos de amedrentarse, se enfrenta al monstruo con su ingenio hasta que el monstruo explota transformándose en un príncipe, con el que se casa y vive feliz.

Pero considero que la verdadera historia subyacente en el libro es la de una niña que afronta las adversidades y peligros con confianza y valor. Nos cuenta cómo la niña es capaz de darle la vuelta al peligro de enfrentarse al monstruo relativizándolo y con buen sentido de humor. Al fin y al cabo, las cosas son como te las tomes, así que mejor con buen sentido de humor.

Es fácil para los niños de esa edad empatizar con la protagonista porque, como hemos visto anteriormente, a esa edad comienzan a aventurarse en el mundo en busca de respuestas a las múltiples preguntas que tienen (¿por qué el postre va al final?¿por qué no se puede tocar la plancha después de usarla? –si es que no descubrieron la respuesta a esta pregunta previamente). Para ellos es normal que la niña vaya a la cueva del monstruo si con eso salva a su amado padre y, de regalo, ve cómo vive un monstruo de los que viven “en lo más profundo  y oscuro del bosque”. Es lo mismo que abrir la puerta de la habitación cuando está a oscuras...¿Qué habrá allí?

Como ya hemos citado anteriormente, los miedos a los 6 años experimentan un cambio. Por un lado, se mantienen los miedos de la etapa infantil (2,5-6 años) como son los miedos a ruidos, extraños, etc, incrementándose con estímulos que potencialmente son capaces de generar miedo. El desarrollo cognitivo del niño en la etapa pre-operacional le permite recrear estímulos imaginarios como pueden ser los monstruos, la oscuridad o los fantasmas. (Los miedos, 2006). Por eso la idea de que la niña se enfrente a un monstruo considero que puede ayudar a que los niños conecten con la historia: todos los niños tienen un monstruo, un miedo, que les gustaría que desapareciera, y la protagonista lo consigue, de manera natural y cercana para ellos. El niño se identifica con la niña que se enfrenta al monstruo y, con su victoria, encuentran consuelo para poder superar ellos mismos sus monstruos.

El enfrentamiento con el monstruo puede enganchar a los jóvenes lectores porque la niña, lejos de amedrentarse, usa todas las armas que tiene cualquier niño de 6 años a su alcance. Usa el pensamiento divergente e inconexo en un desafío de rimas, le enseña el culo al monstruo..En definitiva, triunfa con todo aquello que los niños de esa edad les gusta hacer y que los adultos le dicen que no se puede hacer. No olvidemos que la transgresión de normas y tabúes que ya conocen les proporciona una especial complacencia a esta edad porque representa una “transgresión de una represión ya interiorizada”. (vida, 2001)

Eso es lo que más me gusta del libro. Lejos de moralinas, saca el gamberrete que tiene el niño de 6 años para vencer a sus miedos. Porque los miedos de 6 años son propios de esa edad, tal y como hemos visto antes, y por eso mismo el niño se siente alineado con una protagonista que usa artimañas que el lector reconoce en sí mismo para salir airosa.

  
Estructura

El libro cuenta una única historia organizada en la estructura típica del cuento. Por una lado tendríamos la introducción, en la que se nos presenta al monstruo que habita en lo más oscuro y que está deseoso de poder comerse a un humano porque es el bocado más delicioso. En el nudo de la historia, el rey es capturado por el monstruo, pero consigue escaparse a cambio de llevarle un niño a la cueva. Lamentablemente para él, la única niña que encuentra es su hija, que se enfrenta al monstruo. En el desenlace, la niña derrota al monstruo, que se transforma en un príncipe con el que nuestra protagonista se va a vivir.

Todos los acontecimientos se realizan de manera lineal en el tiempo, y la acción tiene lugar en dos sitios físicos: la cueva del monstruo y un sitio sin determinar fuera de la cueva donde el rey se encuentra con su hija. La ausencia de flashbacks, historias secundarias y economía de sitios físicos donde transcurre la acción ayudan a la comprensión por parte del lector de 6 años.


Personajes

La protagonista es una cría descarada, con la que los niños de 6 años es fácil que se sientan identificados por el momento evolutivo en que se encuentran y que ya hemos explicado anteriormente. Es irreverente, aparentemente despreocupada, pero saca su ingenio cuando lo necesita para enfrentarse al monstruo. Considero que los niños se pueden identificar con su rol de luchadora contra el miedo por la manera que tiene de encararse al monstruo. Cualquier niño a esa edad esquiva las acusaciones de los adultos usando palabras inconexas y transgrede las normas establecidas que ya conoce. Que los niños vean que los miedos se pueden superar con armas que ellos conocen les ayuda a conectar con la protagonista.

El monstruo es fácilmente identificable por los niños, que verán representados en él  los miedos que habitan en la oscuridad. El hecho que sea peludo le confiere una características que los niños pueden relacionar con animales de su entorno.

El rey, que actúa de atribulado padre al que hay que ayudar; creo que servirá de conexión para aquellos niños más inseguros o con aquellos que todavía experimenten los miedos de una manera más intensa. A pesar de ser todo un rey, comete la imprudencia de meterse en el bosque, demasiado cerca del monstruo, por lo que es capturado. Su manera de enfrentarse al monstruo no es enfrentarse directamente, sino usar una argucia para poder huir: “te traeré algo mejor..si me dejas escapar”. En vez de enfrentar el problema, lo deja a medias y consigue escapar. Sin embargo, salta de un problema a otro peor porque la única niña que encuentra es su propia hija. Muchos niños se enfrentan a los problemas de esa manera: no confían en sus capacidades y tratan de escapar de sus problemas como sea, sin pensar en las consecuencias posteriores.

Pero ahí es donde aparece nuestra protagonista, que muestra a todos los lectores cómo es posible enfrentarse a los miedos con armas que todos los niños conocen, e incluso los menos confiados se ven reflejados en ella. A fin de cuentas, como ya hemos repetido hasta la saciedad, la niña usa recursos que todos los niños tienen a esas edades para derrotar al monstruo.

Finalmente, el príncipe, que considero que, más allá que una pareja, es la recompensa por el trabajo bien hecho, y el apoyo emocional que necesita un niño de esa edad para enfrentarse al mundo en compañía de alguien bueno. El niño bien podría ver en el príncipe la imagen del padre o madre en la que buscar refugio y base emocional para construir su futuro.


Valores y contravalores

La idea que subyace en la historia es el enfrentamiento con los miedos del niño, aunque en el libro sea tratado con humor por el público al que va destinado. La protagonista se enfrenta al monstruo de la oscuridad de manera resuelta porque afrontar las situaciones difíciles sin miedo es la mejor manera para poder salir de ellas airosos. Destacar aquí una vez más la idea de que todos tenemos una serie de recursos que tenemos que poner en práctica para resolver los problemas y miedos que nos encontramos en la vida. La protagonista no tiene superpoderes ni vuelo ni se hace invisible, no: es una niña de carne y hueso que hace todo lo que está a su alcance con los recursos que tiene para derrotar al monstruo.

Por otro lado, la avaricia del monstruo que, cuando ya tenía al rey, prefiere dejarlo en libertad por algo mejor, le lleva a tener que enfrentarse con la heroína. Esta avaricia resultará fatal porque la niña lo derrota, con lo que no solo se queda sin nada, sino que explota desapareciendo como monstruo.

Digno de análisis también es el papel del rey, que por ir despistado, comete una imprudencia por la que se mete en un gran problema. Y una vez que se ve en esa situación comprometida, en vez de enfrentarse a sus miedos, trata de huir, con lo que se mete en otro problema aún mayor. De nuevo se pone de manifiesto el valor de enfrentarse a los problemas y miedos, poniendo en el caso del rey como contralor el hecho de que huir de nuestros problemas no va a hacer que se solucione por sí solos. Si acaso, esa huida nos puede llevar a una situación todavía más comprometida.


Lenguaje

El libro está escrito con frases cortas, usando un vocabulario muy directo y fácil de comprender.

La autora usa la rima como recurso humorístico, haciendo pareados sencillos que resultan atractivos a los niños (vida, 2001)

-¡Te arrepentirás de eso!
-¡Te huelen los pies a queso!

-Contaré hasta tres para que te calles: Una..
-¡Vete a mirar la luna!

También usa abundantemente la proposición copulativa “y” al comienzo de las oraciones para añadir información a lo ya dicho hasta entonces. Esto ayuda a la comprensión del texto porque reduce la dificultad que representaría el uso de oraciones subordinadas, al mismo tiempo que reproduce la manera natural que tienen los muchachos de 6 años de contar sus historias.: “Y entonces llegó el profe y nos dijo que nos calláramos”, “ Y entonces Juan Álvarez se tiró encima de Ricardo Ruiz”, etc

Ejemplos en el libro:

[…] te traeré hasta aquí.¿Comprendes?
-Sí-afirmó el rey
Y montó en su caballo y se fue.

[…]
Y le contó la promesa
que había hecho al monstruo.


Conclusión

Es un libro divertido, con un punto gamberrete que ayuda a conectar con los lectores más pequeños y que se puede utilizar como partida para trabajar los miedos de los muchachos y cómo afrontarlos.

Considero que es un libro para niños que acaban de empezar su andadura como lectores, por lo que podría ser un buen libro para empezar en primero de primaria. Es lo suficientemente atractivo para que los lectores más avanzados no se aburran, mientras que los más rezagados en los hábitos lectores pueden engancharse porque el libro no es muy largo y las ilustraciones ayudan a de manera capital a la comprensión de la historia.

Es un libro divertido, pero que puede dar mucho recorrido para plantear cuestiones valiosas al profesor. Usando las lecturas dialógicas de Flecha, se podrían plantear cuestiones para orientar el debate hacia las inteligencias múltiples de Gardner.

Por ejemplo, para trabajar la inteligencia intrapersonal, se podrían plantear preguntas como: ¿Qué te da miedo? ¿Qué haces para evitarlo?

Para la inteligencia interpersonal, se podría plantear que, una vez expuestos lo miedos, otros alumnos plantearan posibles soluciones para superarlos.

Por supuesto, también se podrían plantear cuestiones para la inteligencia lingüística: ¿Serías capaz de hacer un pareado? O que uno haga una frase y otro la complete haciendo un pareado.. Eso sí, después de ver los pareados de nuestra heroína, yo no censuraría a mis alumnos por lo descarados que pudieran ser..¿O sí? :-P

Bibliografía

Brusa, M., & Bonet Luna, C. (Febrero de 2004). Desarrollo psicológico. AePap , 7.
Los miedos, i. (1 de Enero de 2006). Los miedos infantiles. Recuperado el 18 de Octubre de 2015, de http://www.fundaciongsr.org/: http://www.fundaciongsr.org/documentos/miedos.pdf
vida, L. y. (1 de Diciembre de 2001). http://www.peif.ufms.br/. Recuperado el 18 de Octubre de 2015, de http://www.peif.ufms.br/: http://www.peif.ufms.br/downloads/ensenanza-literatura-construccion-sentido_colomer.pdf